Si te reís mucho sos una maniática, si no te reís o lloras estas sumergida en una intensa depresión. Si en una misma noche cantas, gritas, bailas y te reís, no hay chance; estas ebria. Es así, tiene que ser así porque si llegas a mover una pieza de esa teoría se te viene abajo el jenga.
Mediapila multitud, población, homo sapiens del mundo.
Supongamos que la teoría es cierta y se cumple la regla- en ese caso yo me considero una maniática porque me río mucho, una depresiva porque lloro, y un alcohólica sin remedio.
Y si, hoy tengo ganas de mover piezas, estoy decidida a romper teorías...